Dos golfantes noctarniegos, Vale Valeriano y el Macho Camacho, amigotes con numerosas juergas a las espaldas, querían probar un delicioso coño de Logroño. Así que decidieron ir en coche a un puticlub de carretera llamado "La mulata", cercano a la capital de riojana. Allí entablaron conversación con un bombón que molaba un montón. Estos hombres de vida gozosa y licenciosa se lo pasaron en grande con aquella mujer que les chupó el glande, por cierto, con maestría. No desperdiciaron el tiempo. Pronto montaron un trío, siguiendo su libre albedrío. Ella abrió su flor con primor. Y Camacho, Valeriano y la mujer de buen ver follaron a destajo con sus badajos. Cabalgaron al paso, al trote y al galope. Primero uno. Después el otro. Los dos a la vez, también, ¡cómo no! Hubo mamadas suculentas, feroces enculamientos, ñaca ñaca en diversas posturas, chupadas de tetamen, metesacas acrobáticos, lluvia amarilla, dorada o como se diga, cubanas con y sin arroz... Y finalmente, la t...